Creemos que la Biblia es la Palabra revelada de Dios, plena y verbalmente inspirada por Dios. Creemos que las Escrituras son la Palabra de Dios inerrante e infalible, tal como se encuentra en los 66 libros desde Génesis hasta Apocalipsis. Creemos que Dios no sólo inspiró cada palabra, sino que las ha preservado a través de los siglos.
Salmo 12:6-7; II Timoteo 3:15-17; I Pedro 1:23-25; II Pedro 1:19-21
Dios
Creemos que Dios es el Padre, ambos en su relación con el Hijo, dentro de la Trinidad, y en su relación para con los que reciben a Jesucristo como Salvador; que ÉL ordena todas las cosas de su propia voluntad; que ÉL es vivo y activo en los asuntos de los hombres, oyéndoles y contestándoles la oración, por su misericordia; que ÉL es omnipotente, omnisciente y omnipresente en el universo y que ÉL es el único objeto de nuestra adoración y alabanza.
Salmos 65:2; 139:1-24; Mateo 5:45, 6:24-34; Juan 14:6; I Timoteo 2:5
El Espíritu santo
Creemos que el Espíritu Santo es una persona Divina, igual a Dios el Padre y al Hijo y de la misma naturaleza. Que convence al mundo del pecado, y que regenera, mora en, sella, ilumina y da poder al creyente, y que llena a todos los que se rinden a Dios
Mateo 28:19; Juan 16:7-11; Juan 3:3-9; Tito 3:5; I Corintios 3:16-17; I Corintios 2:12; I Corintios 6:19; Romanos 8:9; I Corintios 12:13; Mateo 3:11; Efesios 4:30; Efesios 1:13-14; Juan 16:13; Zacarías 4:6; Hechos 1:8; Efesios 5:18; Hechos 4:29-31
Jesús
Creemos que Jesucristo, que existe eternamente, es el Hijo unigénito de Dios, que se hizo hombre sin pecado para redimirnos. Nació de una virgen y es verdadero Dios y verdadero hombre.
Lucas 1:30-35; Juan 1:1-15; Filipenses 2:5-8; Colosenses 1:15, Juan 1:2, 14; Lucas 1:35
Pecado
Creemos que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios; pero que en el pecado de Adán la raza humana cayó, heredó una naturaleza pecaminosa y se alejó de Dios. Por lo tanto, todos los hombres son universalmente pecadores tanto por naturaleza como por elección y están desprovistos de la justicia requerida por la ley. El hombre es totalmente depravado y, por sí mismo, absolutamente incapaz de remediar su condición perdida.
Génesis 1:26-27; Romanos 3:22-23; 5:12; 6:23; Efesios 2:1-3; 4:17-19
La Salvación
Creemos que la salvación de los pecadores es puramente gratuita, en virtud de la obra intercesora del Hijo de Dios; quien, cumpliendo la voluntad del Padre, se hizo hombre, pero exento de pecado; honró la ley divina con su obediencia personal, y con su muerte y sangre, dio completa expiación por nuestros pecados.
Efesios 2:8; Hechos 15:11; Romanos 3:24-25; 5:1; Juan 3:16; 10:11; Mateo 18:11; Filipenses 2:7-8; Hebreos 2:14; 7:25; 9:12-15; 12:2; Isaías 53:4-7, 11-12; 1 Juan 4:10; 1 Corintios 15:3, 20; 2 Corintios 5:21; Gálatas 1:4; 1 Pedro 2:24; 3:18
Creemos, basándonos en la Biblia, que todos los que han recibido a Cristo, una vez salvos, son guardados por el poder de Dios y, por lo tanto, están seguros en Cristo para siempre.
Salmo 121:3; Mateo 6:30; Juan 5:24; 6:37,39; 8:31-32; 10:28-29; Romanos 8:35-39, 10:13; Colosenses 1:21-23; 1 Juan 2:19; Hebreos 1:14; 1 Pedro 1:5; Filipenses 1:6; Judas 1; 1 Juan 5:11-12; Hebreos 6:19-20
Creemos que la única esperanza de salvación es Cristo y que la comisión de evangelizar al mundo fue dada a la iglesia; y que esta comisión incluye: “el hacer discípulos”, 8 “bautizarles”, y “enseñarles” todas las cosas que ÉL mandó según los evangelios.
Mateo 28:18-20; Marcos 16:15; Juan 20:21; Hechos 1:8; Romanos 10:13-15
Los últimos días
Creemos en la segunda venida de Cristo premilenaria, que es eminente y será visible, personal, y corporal.
Creemos que Cristo aparecerá en las nubes, y que los muertos en Cristo resucitarán primero; los creyentes vivos serán transformados, y todos serán llevados para estar con El en el Tribunal de Cristo y La Boda del Cordero.
Mateo 28:6; Juan 20:27; 1 Corintios 15:4, 25, 42-44, 51-53; Marcos 16:6, 19; Hechos 1:9-11; Apocalipsis 3:21; 20:1-4, 6; Hebreos 8:1; 1 Tesalonicenses 4:13-18; Filipenses 3:20-21; Lucas 1:32; 24:2-7, 39, 51; Isaías 9:7;35:8-10; 11: 4-5; Salmo 72:8; Tito 2:13; Santiago 5:8